Empezar sin hacer ruido
Enero tiene algo de promesa.
No va de grandes propósitos, de los que he aprendido a desconfiar, sino de esa sensación de que quizá es un buen momento para empezar algo.
Sin listas interminables, sin el dramatismo del “este año sí” y sin la presión de reinventarse en doce pasos. Solo con la idea, bastante más realista, de probar y ver qué pasa.
En mi caso, ese “empezar algo” es volver a escribir.
Me dedico al marketing desde hace bastante tiempo, pero soy periodista de formación. Escribí durante años y, aunque lo dejé aparcado, siempre ha habido una parte de mí que ha seguido pensando las cosas desde ahí.
Echo de menos sentarme delante de una página en blanco sin un briefing, sin un mensaje que “alinear” y sin la necesidad de sacar conclusiones claras en la última slide. Y hacerlo en castellano, además, porque siento que soy más claro y más auténtico.
Así que este espacio viene a servir de excusa para volver a escribir, sin grandes expectativas ni demasiada trascendencia.
Voy a escribir de liderazgo, de creatividad y de personas. También de lo que veo cada día, de lo que me interesa y lo que me inspira. Lo del nombre, El líder amarillo, lo dejo para un poco más adelante. Tiene su explicación y su historia, pero no quería empezar por ahí.
Enero es el mes de poner algo en marcha sin hacer ruido y ver si se sostiene con el paso de las semanas. Tiene algo de promesa porque abre un pequeño espacio para intentarlo.
Y eso, de momento, es más que suficiente.




Ánimo Antonio! 🤗